martes, 6 de abril de 2010

LOS YOYOS DE PLATANO

 
Me siento muy complacida con la acogida que ha tenido este blog entre los amigos y familiares, así como por los innumerables mensajes de felicitación que me han hecho llegar, tanto por mensajes privados y el muro de Facebook como por mis correos electrónicos. Y ni que contar con la cantidad de peticiones que me han hecho de recetas que ya han probado amigos y familiares, como la chalupa mexicana, los calamares rellenos, ensalada caesar, torta negra y pare de contar. A todos los iré complaciendo poco a poco jejeje.

Prometo ir sacando las fotos para explicar paso a paso como se hacen los platos, siempre y cuando el blackberry no me eche la broma que me ha hecho durante los dos últimos días jajaja. Les cuento que las fotos las estoy haciendo con mi celular pero no he podido transferirlas directamente a mi laptop, como quisiera, porque extravié el disco de instalación del celular, así que me envío las fotos a uno de mis correos y luego desde allí las bajo. Un poco enredado, verdad? jajaja. Mi esposo me insiste en que utilice su cámara fotográfica, pero no lo he hecho porque es un poco complicada y hay que estar enfocando, cuando yo prefiero apretar un simple botón y que el aparato haga todo jajaja. Pues por alguna razón que desconozco en estos dos últimos días algunas de las fotos que me envié al correo no llegaron.

La receta de hoy es sencillita: los famosos Yoyos de plátano, que son tan populares en el estado Zulia, Venezuela, y que se han extendido a las demás dependencias del país. Sirve como acompañante de un plato principal de carne, pollo o pescado, o simplemente como una meriendita a media tarde porque parecen buñuelos jejeje.

INGREDIENTES

El ingrediente principal es el plátano. En algunos paises se le conoce también como "plátano macho" o "plátano para cocinar, guisar o cocer". Pertenece a la familia de las musáceas, específicamente a la especie "musa paradisíaca".


En algunos paises se conoce como plátano a los que en Venezuela nosotros llamamos cambures. Los cambures, también llamados bananas o plátanos comestibles crudos, pertenecen a la especie "musa sapientum".


Para identificar más fácilmente a estas dos variedades debemos tener en cuenta que cuando e mis recetas digo "plátano" me refiero al que se usa para cocinar y cuya pulpa va desde de un tono ligeramente amarillo hasta un rosa claro, dependiendo de su grado de maduración.

Se puede utilizar verde, pintón (amarillo) o maduro.




Mientras si digo cambur o banana me refiero al que se come crudo y cuya pulpa es de color blanco. Siempre se consume maduro. Cuando se madura mucho le aparecen manchas oscuras en la piel y adentro en la pulpa, en el mismo sitio de la macha, se observa una consistencia menos firme y como grasienta que le da un sabor mucho más dulce a la banana o cambur.

Establecida la diferencia usaremos para hacer los "Yoyos" un plátano para cocinar.
2 huevos enteros
1/2 taza de harina de trigo
queso blanco


Empecé quitando la piel al plátano, luego lo corte a la mitad en dos pedazos iguales y cada pedazo lo rebané longitudinalmente en cuatro tajadas. Las tajadas las freí en abundante aceite de maíz (Mazeite), al estar doradas las saqué y las puse sobre papel absorbente de cocina.

Luego casqué dos huevos completos sobre un plato hondo y los batí con un tenedor y le puse un punto de sal.


Añadí al plato hondo la media taza de harina de trigo y batí hasta tener una mezcla espesa.

Luego tomé el queso blanco y corté unas tajadas del tamaño aproximado de las tajadas de plátano frito. Luego procedí a armar los yoyos como si fuera un sandwich de queso. O sea, entre dos tajadas de plátano frito coloqué una tajada de queso blanco y sujeté con dos palillos de madera en los extremos.

A continuación pasé estos yoyos de plátano por la mezcla de huevo y harina, cubriendolos bien por todos lados y los pusé a freir en el sartén con aceite de maíz. Cuando la masa se cocina y queda toda doradita, como consistencia de buñuelos, se sacan los yoyos y se colocan en papel absorbente.

Y así de apetitosos quedan los yoyos de plátano...



El plátano en cualquiera de sus preparaciones es uno de mis favoritos. Me gusta mucho, sobre todo la combinación de su sabor con otros ingredientes y si ese otro ingrediente es salado mejor jejeje. Tal vez se debe mi debilidad por los plátanos a mi primera experiencia con su sabor. Siendo una bebé de un año. cuando vivíamos en San Cristobal (Venezuela), mi mamá me llevaba de visita a la casa de una amiga de ella, Eddy Suárez, y esta señora me llevaba a su cocina, me sentaba en sus piernas frente a la mesa de la cocina y con la mano hacía pequeños bocaditos de plátano frito que pasaba por queso blanco rallado y me los metía en la boca. Ese recuerdo se quedó prendido no sólo en mi mente sino también en el paladar.

La otra persona que me consintió con esa combinación de plátano-queso blanco, a través de sus exquisitos yoyos, es mi querida amiga zuliana Alba Alfonzo, quien me acogía en su casa de la Isla de Coche y no paraba de mimarme con sus comiditas ricas, como los yoyos de plátano, las mandocas, pescadito frito, cochinito frito, ensaladas y pare de contar. De ella aprendí a hacer los yoyos y las riquísimas mandocas.

Prometo enseñarles a hacer las mandocas en otra oportunidad.



Recordando mis estadías hace unos años en la Isla de Coche y ese hermoso mar que tanto disfrutaba al ver esta foto de esa época, les digo...
Hasta la próxima receta.