domingo, 4 de abril de 2010

ARROZ CON COCO

 
En semana santa no puede faltar el tradicional Arroz con Coco. Parece mentira pero en todos los años que llevo cocinando no habia preparado el arroz con coco para la semana santa, ya que generalmente alguna vecina tradicionalista me lo obsequiaba jejeje. Aprendí a hacer arroz con coco de la mano de mi suegra Lola, la mamá de Ramiro, mi segundo esposo. Ella tenía una técnica un poco ruda para abrir los cocos y personalmente no sigo la parte final. Su técnica radicaba en poner los cocos sobre la llama de la hornilla de la cocina y cuando los cocos sonaban al rajarse los agarraba con un paño de cocina y los  estrellaba con fuerza contra el piso de la cocina. Yo los pongo sobre la llama y les voy dando vueltas, pero cuando el coco se raja lo tomo con el paño de cocina y lo envuelvo en él y lo golpeo con el martillo o mazo de abladar la carne y el coco se abre regalándome todo su tesoro encerrado.

INGREDIENTES

El principal ingrediente de este postre es el arroz. Así que les recomiendo que compren un buen arroz de grano entero para tener mejores resultados.
Los cocos también son muy importantes en la preparación, asi que compren los cocos secos que tengan un buen color y sus pelos se vean firmes, ya que si estos están como flojos se corre el riesgo de que el coco esté muy viejo y su contenido rancio.
Lo otro que necesitaremos es papelón (panela, piloncillo), clavos de especie y canela en rama.

Para hacer una buena cantidad que nos permita tanto disfrutarlo en casa como regalarle a los amigos necesitamos:

la pulpa de 3 cocos grandes
3 tazas de agua caliente para sacar la leche de coco
1 1/2 tazas de arroz
4 tazas de agua para cocinar el arroz
1/2 papelón (panela, piloncllo)
1 cucharadita de sal
un puñadito de clavos de olor
unas 4 astillas de canela.

Para empezar  ponemos el arroz en una olla grande, gruesa y pesada, en la hornilla a fuego fuerte, con las 4 tazas de agua, los clavos de olor, las astillas de canela y la cucharadita de sal. Yo lo hago de esta forma para que las especias suelten su sabor y perfumen el arroz. Mi suegra ponía las especies casi al final. Se hierve unos 10 minutos o hasta que comience a ablandar el arroz, revolviedo con frecuencia con una cuchara de madera. El arroz debe quedar "al dente", es decir, cocido pero firme en el interior.

Mientras el arroz se cocina le saqué el agua a los cocos. Para ello con la punta afilada de un cuchillo fui abriendo los tres agujeritos que tiene en un extremo el coco y los volteaba sobre un vaso para que saliera todo el líquido. A continuación puse los 3 cocos sobre el fuego directo de la hornilla de la cocina  y con unas pinzas les fui dando vueltas a medida que se iban quemando las cáscaras. Cuando cada coco estallaba, le daba otra vuelta y al hacerse la segunda raja lo tomaba con un paño de cocina y lo golpeaba duro con el martillo o mazo de ablandar carne.

Una vez que los cocos están abiertos extraje la pulpa introduciendo la punta de un cuchillo entre ella y la cáscara. Reservé la mitad más grande de la pulpa de un coco y el resto lo coloqué en tandas dentro de la licuadora, le agregué agua caliente y trituré. Luego fui pasando esta mezcla por un colador colocado sobre un envase para colar la leche de coco. Apretaba bien con las manos el coco triturado y sin apretar contra las paredes del colador para evitar que pasara un residuo de coco. El sólido del coco lo volcaba sobre otro envase y le agregaba más agua caliente y volvía a colar usando el mismo procedimientos hasta que termine de usar toda la pulpa triturada y las tres tazas de agua caliente. Finalmente la leche obtenida la tamicé a través de un pañito ralo (tipo yes) y reservé.

Tomé la mitad del papelón y lo coloqué dentro de una bolsa plástica y ésta la puse sobre un paño de cocina y la golpee con el mazo de ablandar carne hasta rompí el papeló en pedazos pequeños. La mitad de pulpa de coco que había reservado la puse dentro de la licuadora y la trituré.

Al arroz cocido, que ya había absorbido casi toda el agua, le agregué la leche de coco y lo llevé nuevamente a un hervor. Bajé el fuego a llama mediana y le agregué el papelón en pedazos pequeños, así como la pulpa de coco triturada y cociné por otros diez minutos revolviendo con frecuencia hasta que tenga consistencia cremosa y el arroz se haga visible.

Vertí el arroz con coco sobre una bandeja llana de vidrio, tipo pirex, y espolvoree por encima con canela molida.



También me alcanzó para llenar dos bandejas medianas de aluminio (de las que usan los restaurantes para la comida para llevar) que voy a regalar a dos amigas.



Como verán la receta es bien sencilla de preparar, lo único que da un poco de trabajo es extraer la pulpa de los cocos. Para que la hoja del cuchillo no se me rompa lo que hago es ir haciendo cortes triangulares en la pulpa para sacarla más fácilmente.

TIP

Existe una forma más rápida de hacer el arroz con coco y ahorrarse el trabajo de hacer la leche de coco. Para ello se usa un pote de crema de coco (de Coco López que se consigue en Puerto Rico), una taza de leche batida, el agua de un coco y  su pulpa triturada. Yo lo hice así hace dos años porque los cocos no me salieron muy frescos y me quedó igual de bueno. La taza de leche la uso porque la crema de coco es de color transparente y así le da más cremosidad. Si se usa Coco López hay que tener en cuenta que es muy dulce y entonces debemos cuidado con el punto de dulce, por lo que agregaremos menos papelón. 

Buenos mis lindos, espero que lo hayan disfrutado y que ahora no tengan excusa para hacer el arroz con coco jejeje.

Hasta la próxima receta.